NUESTRA DROGA ES VIAJAR

Supongo que la palabra “droga” no suena bien, suena a algo indebido, prohibido, exclusivo, malo, sin embargo para nosotros es un vicio, el viajar nos emociona, nos da cosquillas en el estómago como cuando uno ve a la persona que le gusta, esas emociones de volverlo a hacer, de ver un pedacito de mundo en unos cuantos días, el organizar el próximo viaje nos quita el sueño y nos lleva a una burbuja maravillosa de muchas posibilidades, de organizar nuestro presupuesto, planificar cuando, donde, como, a qué hora lo haremos de nuevo. Somos un matrimonio que viaja todo lo que puede, menos de lo que quisiéramos, pero hemos sido bendecidos por algunas cuantas experiencias que podremos contar.

Viajar, es como una droga es una emoción inexplicable, es adrenalina que recorre nuestro cuerpo, el saber que el mundo es ENORME y quedarnos en nuestro país solo contemplando los lugares más recónditos del planeta tierra únicamente por fotografías ajenas es una lástima, es triste y me hace pensar ¿que estoy haciendo con mi vida? ¿La estamos desperdiciando?, ¿somos conformistas?, ¿estamos en nuestra zona de confort?, ¿qué queremos?, ¿cuáles son las prioridades?, ¿somos felices haciendo lo que hacemos? Y lo cierto es que, desde el momento en que uno pone el pie en un avión por primera vez todo cambia en nuestro interior, se modifica, se le abren los ojos, despierta, cuestiona cosas cotidianas, se maravilla y ya nada vuelve a ser como antes.

Recuerdo haber oído a una mi amiga una vez decir que no sabía porque habían muchas personas que preferían viajar a otros países, si en Guatemala hay grandiosos lugares que conocer, claro ella no había salido de Guatemala, y es verdad, Guatemala tiene lugares, lagos, flora, fauna, atardeceres, amaneceres, espacios extraordinarios y seguro habrá que conocerlos cada uno de ellos o los que más se puedan, ese será tema de otro post, pero la experiencia y bendición de poder conocer otra cultura, otra forma de vivir, otro clima, otra gente, otro idioma, otros sabores es diferente, extraordinario, emocionante, como una droga pero buena que no hace daño :).

Me es difícil pensar en nuestra vida cotidiana, horarios de 8 horas diarias en un trabajo que no te encanta, almuerzos de 1 hora, salir al tráfico para llegar a la casa 2 horas después y tener tiempo únicamente para cenar, un poco de TV o ver las redes sociales y luego a dormir porque nos tenemos que levantar temprano, me resulta muy triste, aburrido y desesperante, que mientras estoy escribiendo esto podría estar caminando, corriendo o bicicleteando en las calles de Japón o Grecia, conociendo sus maravillas o su tecnología, después de haber visto lo maravilloso que hizo Dios la naturaleza del Gran Cañon o los pequeños rinconcitos de Venecia, las espectaculares estructuras, monumentos e historia de Roma me hace querer agarrar el primer vuelo a donde sea e ir a conocer algún país del mundo.

A miles de kilómetros de nuestra casa, nuestro país, conociendo otras culturas también otras personas conocen de nosotros, de donde somos, podemos contar un poquito de nuestro país, su historia, que la mayoría no conoce ni siquiera que existimos en el mapa, y eso hace que nos descubramos a nosotros mismos, de nuestra raíces, donde crecimos, nuestra cultura, nuestras costumbres e implantar algo de emoción a la otra persona de visitar las maravillas de nuestro país.

Tenemos tantos lugares que queremos conocer en nuestro “sueñografo” así le llamamos a esa lista de metas que queremos lograr, lo tenemos escrito con fotos y de tamaño gigante pegado enfrente de nuestra cama para que todos los días nos que nos levantemos, lo veamos y hagamos todo lo posible por lograr esos sueños, deseos, anhelos que nuestro corazón quiere, ya hemos logrado algunos pero esto sigue, la droga no para y espero lograrlos todos y cada uno de ellos.

Hay muchas personas que dicen que los que viajan son millonarios o tienen mucho dinero, eso no lo creo, seguro que hay que planificar y ahorrar mucho, pero me pregunto ¿cuáles son sus prioridades?, veo a muchos conocidos comprarse ropa de marca, zapatos de marca, carros del año, alquilar apartamentos en la zona 10 carísimos, salir a comer a restaurantes reconocidos del país todos los días, comprarse muchas cosas y no salir de viaje, nosotros no hacemos todas esas cosas, preferimos ahorrar todo lo que podamos para nuestro próximo viaje, las experiencias que uno vive viajando no se comparan comprando cosas de marca, o talvez sí, no estoy juzgando, simplemente depende de lo que uno quiera hacer y con lo que lo haga feliz, a nosotros nos hace feliz, nos llena y complace poder viajar y conocer otros países del planeta tierra y de eso se trata la vida, de hacer lo que nos hace felices.

La primera vez que yo puse los pies en un avión fue a Vallarta México, tenía 14 años, estaba en un equipo de Cheerleaders y fuimos a competir a un campeonato internacional de Cheerleaders (COP BRANDS) en Vallarta, para mí fue algo muy emocionante el poder salir de mi país por primera vez, subirme en un avión, recuerdo que sentí una adrenalina, felicidad, pasión, orgullo inexplicable, y más que iba a participar en un campeonato internacional con un maravilloso y talentoso equipo, pero solo fuimos a eso, a competir, no salimos a conocer nada del lugar, estaba muy pequeña por lo que me tenían que cuidar, ganamos el primer lugar y fue la mejor sensación que se puede sentir, el ganar un campeonato internacional con miles de países participando y ser los mejores fue genial!! Pero desde ese entonces me quedo la espinita el poder viajar y conocer lugares que en la vida me podría haber imaginado que existían, si solo haber ido a un hotel a experimentar el participar en un campeonato internacional y ganarlo fue extraordinario que podría encontrarme y sentir en otros países del mundo?  Era emocionante, excitante, delirante el pensar que había en otras partes del mundo, que podía encontrar, con que gente, colores, lugares, cultura me podía topar, más emocionante aun cuando uno se paga sus propios viajes, ese orgullo y satisfacción de poder trabajar para una meta, un anhelo es simplemente maravilloso.

Por lo que con mi esposo se nos ocurrió el poder crear un blog donde podremos contar algunas experiencias de nuestros viajes, primero para poder recordar, una vez leí una frase y se me quedo grabada “los viajes se viven tres veces: cuando los soñamos, cuando los vivimos, cuando los recordamos” así que este blog será primero para recordar los maravillosos rinconcitos que hemos podido conocer, nuestra experiencia y algunos consejos, nuestra pequeña burbuja al pasado y a los próximos viajes.

Espero les guste y desde ya gracias por leerme

P!PPA

 

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